lunes, 29 de febrero de 2016
recomendaciones para recitar poemas populares
Recomendaciones para recitar
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viernes, 26 de febrero de 2016
n medio de estos caminos, surgía en el Ecuador una expresión que, sin terminar de limpiarse del influjo de fines del siglo XIX, entraba a descolocar al canon funcional que el modernismo dibujó en la conciencia colectiva de la poesía.
Nace el posmodernismo (inmediatamente después de la tendencia rubendariana) y se logran condensar estupendos cultores de poesía: a mí juicio, la mejor fue una mujer: Aurora Estrada y Ayala[14] (de haber sido 21 y no 20 la muestra, ella hubiera ocupado este lugar). La gran posmodernista nuestra nos entregó una gran cantidad de poesía abierta a las nuevas connotaciones y al tiempo. Justo en el límite entre la música y la forma de los herederos y bastardos de Rubén Darío y la poesía de renovación y escándalo.
Aurora Estrada reivindica el discurso femenino con un gran poema de estructura modernista y fondo vanguardista, en donde el tema central es el erotismo como una espada que rompe la tradición, en el hermoso soneto “El hombre que pasa”:
EL HOMBRE QUE PASA
Es como un joven dios de la selva fragante,
este hombre hermoso y rudo que va por el sendero;
en su carne morena se adivina pujante
de fuerza y alegría, un mágico venero.
Por entre los andrajos su recio pecho miro:
tiene labios hambrientos y brazos musculosos
y mientras extasiada su bello cuerpo admiro,
todo el campo se llena de trinos armoniosos.
Yo, tan pálida y débil sobre el musgo tendida,
he sentido al mirarlo una eclosión de vida
y mi anémica sangre parece que va a ahogarme.
Formaríamos el tronco de inextinguible casa,
si a mi raza caduca se juntara su raza,
pero el hombre se aleja sin siquiera mirarme
jueves, 25 de febrero de 2016
QUE ES LA COPLA
La copla (también conocida como "armenta", "Canción española" o "Canción Andaluza") es una forma poética que sirve para la letra de canciones populares. Surgió en España en el siglo XVIII; donde sigue siendo muy común, y está muy difundida en Latinoamérica. Su nombre proviene de la voz latina copula, "lazo", "unión".
Las coplas están compuestas por tres o cuatro versos de arte menor, generalmente octosílabos (es decir, de ocho sílabas),1 dispuestos en forma de cuarteta de romance (8- 8a 8- 8a), de seguidilla (7- 5a 7- 5a) o de redondilla (8a 8b 8b 8a).
Por su fórmula métrica y su estructura característica, la copla está muy cerca del romance, y, de hecho, según Manuel Román es la legítima heredera de este. La copla tiene una relación directa con las canciones que el pueblo usaba para denunciar abusos, contar historias reales, describir costumbres y más que todo para hablar de amor, de celos y desengaños.2 Y aunque este estilo es propio de autores populares no ha sido despreciada por escritores cultos como el Marqués de Santillana, Rafael Alberti, Luis de Góngora, Antonio Machado y Federico García Lorca.
A veces el tema lo tomaban de una canción, un suceso local o un romance escuchado en una taberna, y otras era el pueblo quien hacía suya la composición poética sin saber que tenía autor. Como escribe Manuel Machado, el lenguaje de las coplas es coloquial y directo, aunque se recurre a menudo al doble sentido para conseguir efectos cómicos, sobre todo lascivos.
Los tres personajes que han quedado como los tres máximos autores de la copla son Rafael de León, Manuel López Quiroga y Antonio Quintero, conocidos también como el trío Quintero, quedando Rafael de León y Manuel López Quiroga como los más representativos y máximos exponentes de la copla.3
«Canten canten compañeros
de coplas no ánden llorando
que en mi casa tengo un árbol
de coplas se está ladiando”.»
miércoles, 24 de febrero de 2016
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